A la sociedad chilena:

Frente a la destitución de la ahora, ex Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff; como Izquierda Socialista, declaramos:

El juicio político a la ex mandataria, por supuestos casos de responsabilidad, responden a una treta política cuyo objetivo fue desde el inicio su destitución, sin que existiera ninguna voluntad seria, para analizar los antecedentes esgrimidos amén de procesarla. La finalidad de la élite en la voz y acción de sus parlamentarios, siempre fue, la de acceder a la primera magistratura del hermano país, obteniendo por secretaría lo que no pudo con los votos. Somos testigos de un golpe parlamentario que hiere profundamente la democracia, la que se ha ganado y recuperado, luego de incontables y arduos esfuerzos en nuestro continente. El proceso vergonzante que hoy ha finalizado, nos convoca e interpela, a los y las demócratas de América Latina y del mundo entero.

Como socialistas condenamos terminantemente esta operación, fraguada para violentar la voluntad de 54 millones de electores que respaldaron con su confianza a Dilma Rousseff, a quien incluso sus detractores y más férreos oponentes, han reconocido en estos dos días de intervenciones en el Senado de Brasil, su férrea honestidad, su incorruptibilidad, su ética a toda prueba. Ha sido tanta la vergüenza que, no reunieron los votos para relegarla al ostracismo, y se debió dividir la votación. Esto, en un contexto en que al menos 25 de los 81 senadores y senadoras que participaron del proceso de juicio político se encuentran enfrentando serias acusaciones por corrupción.

En contrapartida, saludamos el gesto que han tenido países hermanos, como Bolivia, Venezuela y en particular Ecuador, cuyo Primer Mandatario, Rafael Correa, ordenó de inmediato, se retire a su embajador en Brasil, como una muestra de solidaridad con el Partido de los Trabajadores, y con la ex mandataria, condenando y rechazando, al mismo tiempo el impío proceso de destitución de Rousseff. Llamamos a la Presidenta de la República de Chile a expresar con firmeza y oportunidad su rechazo a lo sucedido en Brasil, replicando las acciones descritas o tomando caminos de similares características.

Este es un tiempo en que las fuerzas de izquierda latinoamericanas debemos hacer el máximo esfuerzo por encontrarnos en los desafíos comunes, por afianzar y profundizar nuestros canales de comunicación, y para ir construyendo una voz común hemisférica que nos ayude a defender la democracia que se encuentra bajo amenaza.

La democracia no es un regalo, es un derecho duramente conquistado que debemos cuidar y defender, profundizándola siempre, teniendo presente que lo perpetrado en Brasil, es un golpe de consecuencias geopolíticas, que altera y daña los avances que en materia de derechos sociales se vienen dando en nuestro continente, a la vez que debilita la voz regional, en tanto se lesiona la legitimidad democrática de un país que es la octava economía del mundo y que, en tanto tal, se había convertido en una fuerte voz del Sur.

Vaya para la compañera Dilma Rousseff, todo nuestro apoyo y solidaridad; también nuestro respeto, por un vida entera de lucha y de integridad, que ni siquiera sus enemigos pueden dejar de reconocer. Nuestro reconocimiento a su valor y coherencia política, que quedaron más que demostrados en las 14 horas de interrogatorio que enfrentó ayer; 14 horas en las que no dejó de responder, con firmeza y claridad, ninguna de las interpelaciones que le fueron presentadas.

Finalmente, expresamos nuestra solidaridad a los y las militantes del hermano Partido de los Trabajadores y a los movimientos sociales y políticos brasileños que están enfrentando una hora oscura.

¡Viva la democracia, viva Dilma Rousseff!

 

Contenido anterior
Izquierda Socialista (IS) se despliega en estas municipales
Próximo contenido
Recuperando el pensamiento de Clodomiro Almeyda

Sin Comentarios

Deja un comentario